viernes, 9 de abril de 2010

El Márketing en un Taller es una necesidad o un capricho

Desde siempre, para bien o para mal, el boca a boca ha sido y sigue siendo una manera de hacer publicidad en un mercado local de bajo coste y muy eficaz; no obstante, desde hace décadas los clientes se desplazan cada vez más, observan y aprenden, a vencer la tentación de probar el servicio de otros talleres atraídos por los estímulos de los mensajes publicitarios.
Esta movilidad hace que la infidelidad del cliente al taller de siempre aumente, a pesar de haber sido satisfecho sus necesidades básicas. Por lo tanto, aunque la recomendación personal es una de las mejores maneras de publicitarse al no tener un coste, no es condición suficiente para mantenerse en el mercado, disponiendo de otras muchas opciones a nuestro alcance que aun teniendo un coste para la empresa se hacen condición necesaria e indispensable.
El interés principal de un taller es darse a conocer en el mayor número de clientes posible dentro de su zona de influencia comercial, por lo que, hoy en día, las actividades de marketing se extienden a todas las formas de presentación de una empresa “imagen interna, imagen externa, el portafolio de servicios que ofrece, su posicionamiento en precios, la presencia en medios publicitarios (radio, prensa, web,…) y en la forma de transmitir los mensajes.
El marketing abarca actividades como la atracción de nuevos clientes, la retención y fidelidzación de los clientes, la reconquista de los clientes perdidos, el crecimiento de la zona comercial, la venta de productos por Internet, el envío de noticias a la prensa, el desarrollo de relaciones públicas, las acciones promocionales de los servicios ofrecidos, así como la presentación de la identificación interna de las zonas de trabajo y de la fachada, el orden y la limpieza, la organización, el uniforme del taller, ¡Todo esto y más es marketing!
Para poner el marketing en práctica de forma efectiva en el taller se necesitan dos cosas: además de vender los servicios requeridos a precios realistas en la propia zona de captación, es necesario también alentar la futura demanda entre los clientes, procurando siempre que estos queden satisfechos y deseen volver. Para ello, el taller debe hacerse dos preguntas:
- ¿Qué debo hacer para conseguir que los clientes elijan mi taller?

- ¿Cómo puedo diferenciarme de la competencia?

- ¿Qué debo hacer para retener a mis clientes?
Lo primero que aconsejamos es, que el gerente junto con aquellas personas internas o externas que le puedan ayudar a reflexionar sobre su negocio, piensen y concreten el enfoque y el modelo a seguir en todas sus actuaciones, evitando hacer cosas sesgadas e inconexas. A priori, y como mínimo, el resultado de esta reflexión debe ser la obtención de un Plan de Mejora Taller obtenido en función del informe del análisis interno (diagnóstico) de la situación actual y con el propósito de enmendar errores reiterativos, mejorar los procesos internos, mejorar la imagen, ser más eficiente con los recursos y más efectivo con el cliente.
Pero, esta reflexión debería llegar mas allá, aportando los objetivos a alcanzar y el Plan de marketing que lo haga realidad.

A modo de esquema, un Plan de marketing debería de:

1. Identificar los objetivos a alcanzar.

2. Segmentar: las actividades de marketing más adecuadas y efectivas para cada tipo de cliente.

3. Identificar las prioridades y coordinar todas las acciones de marketing de forma planificada para hacer realidad los objetivos:
  • Definir el portafolio de servicios/productos a ofrecer a cada tipo de cliente.
  • Definir el mantenimiento de las relaciones con los clientes.
  • Definir la política de precios.
  • Definir la política promocional y publicidad.
  •  ...
4. Priorizar: las actividades, según la importancia económica, consumo de recursos necesarios, impacto en cada tipo de cliente,…

5. Supervisar las actividades el plan de marketing para reflexionar periódicamente sobre los resultados obtenidos.

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