La retribución total que las personas reciben como compensación a su trabajo puede estar compuesta por:
- Retribución fija.
- Retribución variable.
- El sistema es sencillo y con unas reglas claras
- El logro es alcanzable y realista (por tanto debe existir acuerdo).
- Se puede seguir la consecución de los resultados durante el año (auto-control).
- Es una cantidad apreciable en relación a la parte fija (debe merecer la pena el esfuerzo).
- El pago se puede distribuir a lo largo del año.
- No es una cantidad garantizada.
- No se sabe explicar sobre que se van a medir los resultados (fruto de la improvisación).
- Existen agravios comparativos en puestos de idénticas funciones sin atender a un sistema de medición.
- El montante de retribución variable se percibe como un “complemento” salarial encubierto (falta de competitividad en el mercado).
- La parte recompensada se basa en una evaluación de apreciaciones subjetivas.
- Se utiliza como un elemento “burocrático” y no como una herramienta de dirección. (evaluación por sobresaltos a final de año)
- Se remunera por lo que realmente añade valor
- No es una cantidad consolidada o garantizada, irá siempre ligada a la consecución de resultados.
- Mejora la función directiva, ejerciendo de forma continuada la práctica del liderazgo.
- Desarrolla profesionalmente a las personas a través de los retos de mejora implantados.
- Integra a las personas a través de la comunicación, participación e implicación en los compromisos acordados.
- Se evalúa de forma objetiva el rendimiento individual del trabajo.
- El sistema requiere de una permanente actualización (lo que se consigue finalmente con poco esfuerzo, deja de ser un objetivo o reto
- Requiere de un sistema de comunicación abierto y de rigurosidad en la aplicación del mismo.
